La importancia de conocer la reserva ovárica

IVI realiza una campaña con el fin de concienciar sobre la caducidad de la fertilidad femenina.

Con el objetivo de dar a conocer y concienciar sobre la caducidad de la etapa fértil femenina, IVI Buenos Aires va a iniciar una campaña gratuita para revisar la reserva ovárica de las mujeres argentinas. La acción va destinada a mujeres entre 25 y 38 años que quieran conocer su reserva ovárica y poder planificar así el momento de su maternidad.

Con una sencilla ecografía transvaginal, que se realiza en la consulta, se miden los folículos restantes en el ovario. En la ecografía se observan:

  • Los folículos de entre 2 y 9 mm
  • El volumen ovárico, si es menor a 3 mL predice una baja respuesta

También se solicitarán estudios hormonales que determinan los marcadores endocrinos basales de la reserva ovárica de la paciente.

Actualmente, la edad promedio de consulta supera los 38 años, es por ello que la principal causa de infertilidad por la cual consultan las parejas es la edad avanzada de la mujer. “Sabemos que a medida que aumenta la edad de la mujer la calidad genética de sus óvulos se va perdiendo. Es decir, a los 30 años el 70% de los óvulos que tiene una mujer son genéticamente normales mientras que a los 40 años solo el 30% presenta esta característica” explica el Dr. Fernando Neuspiller, director de IVI Buenos Aires. “Cuando hablamos de óvulos genéticamente normales, queremos decir óvulos que tienen un número de cromosomas normales. Todas las células tienen 46 cromosomas y eso está determinado por los óvulos que aportan 23 cromosomas y los espermatozoides que también aportan 23 cromosomas. A mayor edad, los óvulos pueden tener cromosomas demás o de menos. Es decir, si se tiene una copia adicional del cromosoma 21, 3 copias en vez de un 21 del padre y otro 21 de la madre, se habla de una trisomía del cromosoma 21 o del Síndrome de Down. Las chances de esto aumentan a medida que aumenta la edad de la mujer. Pero la edad avanzada no solo influye en la probabilidad de tener un niño con alguna enfermedad genética sino que también disminuye la probabilidad de embarazo en las mujeres de un 26% hasta los 39 años al 10% a partir de los 40” agrega el doctor.

Lamentablemente, el reloj biológico marca tiempos muy diferentes al reloj personal. “Cuando una mujer se siente en su mejor momento social, profesional, económico e incluso físico, que suele ser a mediados o finales de los 30 años, la biología indica que esa edad puede resultar tardía para buscar la maternidad”, continua el Dr Neuspiller. “Como cambiar esta tendencia social es complicado, lo que la mujer puede hacer es conocer su reserva ovárica, para controlar las posibilidades de ser madre en distintos momentos de su vida y por lo tanto, programar el momento de buscar un embarazo”, matiza el doctor.

Con esta valiosa información, la gran herramienta de las mujeres para controlar su período fértil hoy en día, es la Preservación de la fertilidad: un tratamiento que permite vitrificar (congelar) óvulos cuándo por cantidad y calidad están en su momento óptimo, o al menos antes de que la reserva ovárica esté seriamente mermada, para poder recurrir a ellos cuando la mujer estime oportuno. Para el director de IVI Buenos Aires, “este tratamiento es tan revolucionario como lo fue en su día la píldora anticonceptiva. Una mujer que ha preservado sus óvulos afronta la maternidad cuándo quiera o cuando sus circunstancias personales se lo permitan, con la tranquilidad de tener una reserva de sus propios óvulos en las mejores condiciones, como solemos decir a las mujeres que nos consultan, vos decidís cuándo”

Es habitual, comenta el Dr. Fernando Neuspiller, que acudan mujeres a los 40-45 años con deseos de maternidad y en la mayoría de ellas, la única solución es la donación de óvulos. Si hubieran preservado sus ovocitos unos años antes, ellas mismas serían su propia donante y no tendrían que recurrir a los de otra mujer.