Mujeres desbordadas por los conflictos legales

Qué debemos hacer cuando necesitamos abogados.

Un divorcio, un caso de violencia de género, la cuota alimentaria, la situación laboral de la empleada doméstica, los problemas con las empresas de telefonía celular (que muchas veces exceden a Defensa al consumidor), una sucesión y un accidente de tránsito, todos en el mismo mes. Los conflictos legales suelen aparecer cuando menos los esperamos, y requieren de la asesoría legal inmediata para encontrar una solución o una indemnización acorde al caso.

Habitualmente, muchas mujeres dejan que la parte legal la maneje su marido u otro hombre de la familia. Lo hacen porque les resulta más sencillo o porque se tratan temas en los que pocas veces están dispuestas a involucrarse. Y si bien los conflictos legales parecen tomar su rumbo mientras ese hombre se encarga del tema, algunas mujeres descubren los malos manejos cuando se separan de sus maridos, y son ellas mismas las que deben tomar las riendas de la situación.

En ocasiones, aunque no haya habido equivocadas conducciones legales, la mujer suele sentirse desorientada en esta material cuando la persona de confianza de la familia que revisaba ciertas cuestiones del Derecho (su padre o su hermano, por ejemplo), por diversos motivos, ya no las puede manejar.

“¿Qué debemos hacer cuando necesitamos abogados que intervengan en varias ramas del Derecho? ¿Contratamos a distintos estudios jurídicos para cada caso particular? ¿Cuánto dinero tenemos que invertir para cada proceso legal? ¿A qué tipo abogado acudir y en qué materia debe ser especialista?” Estas son algunas de las preguntas que se hacen las mujeres cuando, por una u otra razón, comienzan a encargarse de sus asuntos legales ellas mismas.

Lo cierto es que, a veces, no cuentan con los recursos económicos o jurídicos para afrontar todas las situaciones a la vez, posponiendo y complicando más los temas. Y generando perjuicios, no solo para ellas sino también para su entorno familiar más cercano, como sus familiares mayores a cargo o sus propios hijos.

La solución ideal es que una misma empresa afronte de todos los conflictos legales que esa mujer presente, dándole curso y solución a cada uno, contando con profesionales que se ocupen tanto del Derecho Laboral, Penal, Civil y Comercial como Administrativo.

Hoy en día, las mujeres pueden acceder a este servicio legal integral de forma prepaga, con distintos planes, para que los beneficios del Derecho sean una cuestión posible para todas, en cualquier momento y en todas la áreas legales. Esto les dará protección, asesoramiento y solución a sus inconvenientes relacionados con el Derecho, abonando únicamente una accesible cuota mensual.

Las mujeres que se ocupan de sus temas legales, actualmente cuentan con esta herramienta, que las acerca al Derecho de una forma práctica, simple, unificadora y con resultados concretos en corto plazo.

Por Diego Cabral, abogado. Socio Gerente de IMON Protección legal. www.imonsrl.com