Parejas, cómo tener relaciones positivas

Natalia Barrera, fundadora y directora de la Escuela Nefer, explica la importancia de descodificar y encontrar el origen de una situación en nuestras vidas para general vínculos saludables.

Cuando una mujer tiene miedo a formar una pareja, es importante tener en cuenta cuáles fueron las situaciones de su pasado. Puede que haya un síntoma bloqueado que no le permita expresar correctamente sus deseos y, por ende, no podrá cumplir con sus objetivos. Todo síntoma, todo conflicto es un mensaje de que algo no va bien a nivel inconsciente, especialmente si el conflicto se repite a lo largo de la vida.

Una pareja son dos individuos perfectos por separado que se juntan y se hacen la vida muy difícil o muy fácil, ya que una pareja es la unión de dos modelos distintos, dos culturas familiares diferentes, es por eso que cada individuo debe renunciar a su familia de origen para crear una nueva familia justo a su pareja. Para esto debemos aprender a negociar nuestras costumbres y conductas aprendidas para que la pareja perdure y no se torne difícil la convivencia. Generalmente los problemas de convivencia se dan por los fuertes modelos familiares, la persona quiere que su pareja haga lo mismo que se hacía en su casa y si este no lo hace, aparece el enojo excesivo.

Las personas buscan estar en pareja para preservar la especie y estar en manada porque el objetivo primario de la vida es la reproducción. El ser humano se siente indefenso frente al mundo si no tiene familia, por esta razón esa persona puede tener la creencia de sentirse sola y por lo tanto desencadenar una solución biológica como el sobrepeso (al creer que estoy sola mi cuerpo manda una señal bioquímica de almacenar más grasa (porque no hay vínculos, tengo que reservar comida porque depende de mí y me tengo que hacer grande y fuerte para las posibles amenazas exteriores).

Cuando esto falla y una mujer no puede encontrar una pareja, lo primero que hay que ver, son las relaciones amorosas en el pasado, que situaciones de estrés vivimos por estar enamorados.

A veces las programaciones vienen de la familia, incluso las ex parejas de los padres o abuelos, lo que no se pudo resolver pasa de generación en generación. Es increíble, pero algunos hijos que se parecen más al primer amor de uno de sus padres que a sus progenitores.

Somos protagonistas de una historia del pasado y por esa razón a veces no conseguimos nuestros objetivos. Hasta que no hagamos consciente las programaciones inconscientes, nuestra vida va a ser una repetición constante de lo que no pudimos resolver de nuestro pasado y el de nuestra familia. Nos programamos a través del pensamiento y el lenguaje, está es una de las razones del porque atraemos lo que no queremos. Es por este motivo que si no podemos expresar claramente lo que queremos es porque no lo tenemos claro en nuestra mente. Hay que aprender a decir “Quiero estar de novia” en vez de decir quiero encontrar un buen novio, porque en ese caso atraerás un hombre que este de novio con otra y que encima sea bueno con ella (porque es un buen novio).

En cuestiones del amor, no nos enamoramos sino que resonamos con el otro, atraigo a mi vida lo que me complementa, lo que me falta. Por este motivo, hasta que no aprendamos a amarnos a nosotros mismos, nadie lo va hacer. Si vos no te quieres a vos misma, si no te amas, si no te gustas, ¿cómo pretendes que alguien externo si te quiera? Es por eso que trabajar el autoestima y la autovaloración es el primer paso para general vínculos saludables y atraer relaciones más positivas.